El síndrome de Asperger es el término de neurodiversidad más buscado en Internet. Paradójicamente, ya no existe como diagnóstico independiente: desde el DSM-5 (2013), está integrado en el diagnóstico amplio de TEA Nivel 1. Pero la identidad Asperger —cómo muchas personas se reconocen a sí mismas— sigue muy viva.
Síndrome de Asperger: el perfil autista de alta funcionalidad y su diagnóstico actual
Qué era el Asperger: el perfil clínico original
El término fue acuñado por Hans Asperger en 1944 para describir niños con: inteligencia normal o superior, lenguaje formalmente correcto pero pragmáticamente atípico (pedante, literal, con dificultades para la conversación recíproca), intereses muy intensos y especializados, dificultades sociales y sensibilidad sensorial elevada. Lo que distinguía el Asperger del autismo clásico era la ausencia de retraso del lenguaje y de discapacidad intelectual.
Por qué ya no existe como diagnóstico: la transición al TEA Nivel 1
El DSM-5 (2013) eliminó el diagnóstico de Asperger porque las investigaciones mostraban que la distinción entre Asperger y autismo sin discapacidad intelectual no era fiable ni válida. El DSM-5 unificó todos los diagnósticos del espectro bajo TEA, con especificadores de nivel de apoyo (1, 2 o 3). Lo que antes habría recibido diagnóstico de Asperger corresponde hoy a TEA Nivel 1 sin discapacidad intelectual ni del lenguaje.
Perfil funcional: fortalezas y dificultades
Preguntas frecuentes
¿Quieres una orientación personalizada?
Realiza nuestra evaluación gratuita y obtén un perfil neuropsicológico personalizado en unos 15 minutos.
Iniciar evaluación gratuita